COMO HACER ALMÁCIGOS

16 abril, 2019 0 Comentarios

De seguro que en varias ocasiones has probado una verdura u hortaliza digna de ser degustada. Si bien muchas veces el sabor de los vegetales comprados en tienda carece de personalidad y nos saben a nada; hay veces que nos sorprendemos con sabores y texturas.

Para esas veces, donde la naturaleza del vegetal gana la partida a los frigoríficos y congeladores, puedes perpetuar ese sabor en tu huerto urbano ¿Cómo? ¡Prepara tu propio semillero para cultivarlo en tu mesa de cultivo luego!

A continuación comparto con vosotros cómo hacer almácigos y/o semilleros:

  1. Recomendamos remojar la semilla para favorecer su germinación antes de realizar el semillero
  2. Colocar en el semillero una fina capa de tierra compuesta por tierra fértil, un sustrato (arena, arcilla, etc.) , y abono orgánico (estiércol, compost, etc.). Es importante facilitar el drenaje del agua y la oxigenación de la tierra para evitar que la semilla se muera y/o pudra.
  3. Es importante no llenar todo el recipiente, ya que hay que dejar espacio para el desarrollo de las semillas, futuros plantines o plántulas.
  4. Una vez que tengas el semillero preparado, distribuye las semillas húmedas manteniendo una distancia proporcionada al tamaño de la semilla (3 a 6 veces mayor)
  5. Al sembrarlas, recubre las semillas con una fina capa de tierra y comprime levemente.
  6. Tras la siembra, riega suavemente la zona para fijar la tierra. El riego será periódico para favorecer la germinación de las semillas.
  7. Coloca el semillero en un lugar seguro, resguardado de los cambios bruscos de temperatura, humedad y corrientes de aire.
  8. Una vez que las semillas germinen y se hayan convertido en plántulas, puedes trasplantarlas a una zona más amplia: una  mesa de cultivo o tu jardín. Verifica la distancia que cada cultivo debe tener para su correcto desarrollo en esta tabla.
  9. ¡Listo! ¡A disfrutar!

Ten en cuenta que cada semilla tiene su propia vida útil que varía según la especie y tipo de cultivo como también de la técnica de conservación que hayas elegido. Una forma de probar si las semillas están vivas o muertas es remojarlas en agua, las semillas muertas flotarán (¡eso sí! Dependiendo de la especie y de su peso; las semillas muy livianas no pueden ser probadas mediante este experimento).

¡Ya estás preparado para hacer tu propio semillero en tu mesa de cultivo!

Dejar un Comentario

Your email address will not be published.